Premios Bellas Artes de Literatura

 

Fue creado en 1977 por cuatro organismos vinculados directamente con la cultura: el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía, el Instituto Mexicano del Seguro Social y la Secretaría de Educación Pública. Entonces fue llamado Primer Concurso Nacional para Escritores de Teatro, y desde el principio dio un decidido e importante impulso al teatro mexicano. Asimismo, brindó la oportunidad a nuevas escritoras y escritores de todo el país para que sus obras fueran representadas. La obra ganadora del primer certamen, en 1978, fue La República Sociedad Anónima, de Gilberto Cantón.

Posteriormente, el certamen toma el nombre de Premio Bellas Artes Baja California de Dramaturgia y a partir de la convocaroria 2018 cambia a Premio Bellas Artes Baja California de Dramaturgia Luisa Josefina Hernández.

En la actualidad, el premio es auspiciado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes, y el Gobierno del Estado de Baja California, por medio del Instituto de Cultura de Baja California.

La convocatoria se dirige a todas las escritoras y escritores mexicanos y extranjeros residentes en la República mexicana, quienes deberán someter a concurso una obra de teatro inédita, en español, que no haya sido representada. El tema de la obra y el número de actos serán libres, siempre y cuando alcance un mínimo de 30 cuartillas o considere un tiempo aproximado de 50 minutos de representación efectiva. A partir de la edición 2018, el certamen se abre a la participación de obras escritas en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN) o en Lengua de Señas Mexicana (LSM).

Se lanzó por primera vez en 1982, auspiciado desde entonces por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de Chihuahua. Desde su creación, el Premio de Testimonio ha visto incrementada su importancia y prestigio en el medio literario e intelectual. Actualmente, el premio es convocado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de Chihuahua, por medio de la Secretaría de Cultura de Chihuahua.

Una preocupación constante de los convocantes ha sido la integración de jurados de calidad, entre los que podemos mencionar a Jaime Labastida, Silvia Molina, Guillermo Sheridan, Gonzalo Celorio, Federico Campbell, Germán Dehesa, Miguel Ángel Granados Chapa, entre otros y otras.

El testimonio, un género situado entre el periodismo y la literatura, tiene el valor de mostrar la forma en que la realidad hiere a un testigo. El autor ganador en la primera etapa del premio fue Alfonso Gumusio Dragón, de Bolivia, por su trabajo La máscara del gorila. Otros ganadores de años previos han sido el narrador J. M. Servín, el editor Braulio Peralta y el poeta Ernesto Lumbreras. En 2009, lo ganó Édgar David Piñón Balderrama con un texto acerca del impacto del narcotráfico en el periodismo del norte del país.

A partir de 2010, en honor a uno de los escritores más importantes del estado de Chihuahua, el certamen toma el nombre de Premio Bellas Artes de Testimonio Carlos Montemayor y para la edición 2018, cambia a Premio Bellas Artes de Crónica Literaria Carlos Montemayor. Este mismo año, la convocatoria acepta, además de obras en español, trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

Surgió en 1974, convocado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de San Luis Potosí, por medio de su Casa de la Cultura. La convocatoria inicial fue lanzada con el objetivo de descubrir en qué nivel de calidad se encontraba la actividad literaria del país, así como para encontrar nuevos valores dedicados a las letras. En su primer año, los miembros del jurado fueron Juan Rulfo, Juan de la Cabada y Miguel Donoso, resultando ganadora la obra de Eraclio Zepeda Asalto nocturno y otros cuentos.

Cabe mencionar que la alta calidad literaria de los trabajos concursantes motivó que el jurado recomendara la publicación de otras seis obras: El hilo y la madeja, de Livia Sedeño; Cuentos, de Ricardo G. Clark; Lecturas de un ladrón improvisado, de Emma Rueda; Fuera del ring, de Guillermo Samperio; El color del mundo, de Raúl Navarrete, y Sin morir del todo, de Poli Délano.

Entre los ganadores han figurado Eraclio Zepeda, Cristina Rivera Garza y Francisco Hinojosa.

Hasta el año 2017, el certamen llevó el nombre de Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí y para la edición 2018 adquiere el nombre de Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila, en este mismo año, además de obras escritas en español, la convocatoria se abre a trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

Actualmente, el premio es auspicido por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de San Luis Potosí, por medio de la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí y el Museo Francisco Cossío.

Surgió en 2018, convocado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de Durango, por medio del Instituto de Cultura del Estado de Durango y el H. Congreso del Estado de Durango.

En marzo de 2018 se crearon tres Premios Bellas Artes enfocados en destacar la presencia de las escritoras en la literatura al llevar el nombre de tres destacadas autoras: Premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena, Cuento Hispanoamericano Nellie Campobello y Premio Bellas Artes de Trayectoria Literaria Inés Arredondo.

El Cuento Hispanoamericano Nellie Campobello lleva el nombre de la destacada narradora originaria de Durango. Está dirigido a escritoras y escritores originarios de América Latina y España que envíen un libro de cuentos o relatos, escrito en español, cuya primera edición haya sido en cualquier país de América Latina y España, publicado por primera vez durante el año anterior a la convocatoria, año que deberá aparecer ya sea en la página legal o en el colofón. La convocatoria también acepta libros de cuentos o relatos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN) de México.

Con el objetivo de promover el interés por la creación del cuento para niños, género que se había mantenido en el olvido, y a la vez rendir un justo homenaje al escritor campechano Juan de la Cabada, el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de Campeche lanzaron en 1977 la convocatoria del Primer Premio de Cuento Infantil Juan de la Cabada.

En la ceremonia donde se entregó por vez primera, el mismo Juan de la Cabada manifestó: “Con la creación de este premio, se verifica un acontecimiento muy importante, no por mi obra, sino porque se está dando un paso trascendental en la literatura mexicana, que ayudará en el futuro a la lucha contra toda esa bazofia extranjerizante que nos invade”. Asimismo, resaltó la importancia de rescatar el cuento mexicano y el cuento indígena de riqueza inigualable.

Actualmente, el premio es convocado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de Campeche, por medio de la Secretaría de Cultura de Campeche. La convocatoria se abre a escritoras y escritores mexicanos y extranjeros residentes en el país, quienes enviarán un libro inédito de cuentos. A partir de la edición 2018, además de obras escritas en español, pueden participar también obras escritas en cualquier lengua incluida en el catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

Su primera convocatoria fue lanzada en 1975 bajo los auspicios de la Casa de Cultura de Gómez Palacio, Durango y la dirección de Literatura —entonces Departamento— del Instituto Nacional de Bellas Artes. La intención original de aquella primera convocatoria fue alentar la investigación en torno a la obra del autor cuyo nombre da título a este premio; éste, al enterarse de la creación del mismo manifestó: “Este premio me lo deberían de dar a mí”. Esto hubiera sido un merecido reconocimiento para el autor; sin embargo, él mismo falleció un año después de la instauración del premio.

El primer trabajo ganador fue La Producción Literaria de José Revueltas en su contexto histórico, realizado por Silvia Durán, Armando Pereira, Eduardo Casar y Carlos Muciño, en el año de 1976. Jaime Labastida, presidente del jurado en esa ocasión, expresó la conveniencia de ampliar las bases de este certamen en el futuro, de manera que los temas concursantes versaran sobre la literatura mexicana o la literatura latinoamericana, y no sólo sobre la obra de José Revueltas, lo cual sucede al siguiente año.

A partir de la edición 2018, además de obras escritas en español, la convocatoria acepta trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

Actualmente, el premio es convocado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de Durango, por medio del Instituto de Cultura del Estado de Durango y la Casa de la Cultura Ernestina Gamboa de Gómez Palacio.

 

Convocado por primera ocasión en 1986, auspiciado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el entonces Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca, Morelos, tiene el fin de estimular el ensayo literario, centrándose en la investigación de la obra de  escritoras y escritores extranjeros, de cualquier época, cuyo tema se refiera a México. En la actualidad el premio —cuya convocatoria se suspendió de 2006 a 2008 es convocado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado de Morelos, por medio de la Secretaría de Cultura de Morelos.

El año de su creación y en cuatro ocasiones más el premio ha sido declarado desierto; sin embargo, lo han obtenido, entre otros destacados escritores y ensayistas, Óscar Mata, Gilberto Prado Galán, Ignacio Padilla, Jorge García-Robles, Nair María Anaya Ferreira y Gonzalo Vélez. Las obras ganadoras han abordado a importantes autores y autoras cuya creación literaria se ocupa de temas relacionados con México, como el mismo Malcolm Lowry, además de John Steinbeck, Emile Chabrand y William S. Borroughs.

A partir de la edición 2018, además de obras en español, la convocatoria se abre a trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

Este premio surgió en 1980 como Premio Latinoamericano de Narrativa Colima, bajo los auspicios del Instituto Nacional de Bellas Artes, el Gobierno y la Universidad de Colima. Para 1991, el Premio cambia su nombre al de Premio Nacional de Narrativa Colima para obra publicada y posteriormente adquiere el nombre de Premio Bellas Artes de Narrativa Colima para Obra Publicada.

La convocatoria se dirige a  escritoras y escritores mexicanos y extranjeros residentes en la República mexicana, que podrán participar con una obra que haya sido publicada durante el año anterior a la emisión de la convocatoria. A partir de la edición 2018, además de obras en español, pueden participar en el premio trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

En la actualidad, el premio es convocado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y la Universidad de Colima.

Fue convocado por primera vez en 1978 por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de Michoacán —por medio del Instituto Michoacano de Cultura, con el nombre de Primer Premio Nacional de Novela. En aquella ocasión, Víctor Sandoval, entonces titular de Promoción Cultural del Instituto Nacional de Bellas Artes, manifestó que la creación de dicho premio obedecía a la política de descentralización cultural hacia los estados de la República Méxicana.

El 8 de diciembre de 1978, Arturo Azuela recibió el Primer Premio Nacional de Novela por su obra Procesión de rencores, la cual, al publicarse en 1982, cambió el título a Manifestación de silencios. Al término de la ceremonia en donde se le entregó el premio, Arturo Azuela habló de la importancia del premio: “Yo creo que en primer lugar, uno ha sido juzgado. Eso es muy valioso. La actitud para entrar a un certamen de este tipo debe ser humilde, porque uno está dispuesto a perder, eso obliga entonces a perfeccionar la obra. Es de suma importancia la creación de premios literarios, porque esto viene a ser el reconocimiento para la diaria tarea del escritor”.

Posteriormente, el certamen adquiere el nombre de Premio Bellas Artes de Novela José Rubén Romero y actualmente es convocado por la  Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de Michoacán, por medio de la Secretaría de Cultura de Michoacán. A partir de la edición 2018, la convocatoria acepta, además de obras en español, trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

 

Surgió en 1981, convocado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, por medio de la Coordinación de Bellas Artes de Torreón, con el propósito de promover de manera más amplia este género. A partir de 1991, el certamen fue convocado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes, y el Gobierno del Estado de Coahuila, por medio de la Coordinación de Bellas Artes de Torreón.

Actualmente, el premio es impulsado por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, el Gobierno del Estado de Coahuila, por medio de su Secretaría de Cultura, y el Patronato del Teatro Isauro Martínez, la única institución particular a nivel nacional que participa en los Premios Bellas Artes de Literatura.

A partir de la edición 2018, el certamen adquiere el nombre de Premio Bellas Artes de Obra de Teatro para Niñas, Niños y Jóvenes Perla Szuchmacher. También a partir de este año, además de obras en español, la convocatoria del premio acepta trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN) o en Lengua de Señas Mexicana (LSM).

En 1968, los tradicionales Juegos Florales Aguascalientes, celebrados en el mes de abril desde 1931, se transformaron en el Premio Nacional de Poesía. En 1980, el Premio Nacional de Poesía se convirtió en el Premio de Poesía Aguascalientes, incorporándose a los Premios Bellas Artes de Literatura; este cambio, obedeció a que surgieron diversos premios nacionales de poesía en varias entidades del país, así como a la necesidad del Instituto Nacional de Bellas Artes por unificar y adecuar su política cultural.

En sus inicios se premiaba un poema inédito, actualmente la convocatoria solicita a los concursantes un libro inédito de poemas, con tema y forma libres y con una extensión mínima de 60 cuartillas. El monto del premio en la actualidad asciende a 500 mil pesos en efectivo, el más alto de los Premios Bellas Artes. El premio se entrega cada año en ceremonia especial en la ciudad de Aguascalientes, Aguascalientes en el marco de la Feria de San Marcos.

El renombre alcanzado por el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, en los ámbitos nacional e internacional, se debe, sin duda a la importancia de los libros premiados en la literatura de habla hispana, a la trayectoria de los poetas premiados y a la calidad poética de las obras ganadoras.

Entre los ganadores se pueden mencionar a Juan Bañuelos, José Emilio Pacheco, Eduardo Lizalde, Hugo Gutiérrez Vega, Coral Bracho, Francisco Hernández, Myriam Moscona, Jorge Esquinca, Eduardo Milán, Malva Flores, Héctor Carreto y María Baranda.

Del jurado, es importante señalar que año con año ha sido integrado por escritores reconocidos, como son: Alí Chumacero, José Luis Martínez, Rubén Bonifaz Nuño, Elías Nandino, Efraín Huerta, Víctor Sandoval, Carlos Monsiváis, Rosario Castellanos, Jaime Sabines, Ramón Xirau, Álvaro Mutis, Juan Gelman, Tomás Segovia, Antonio Cisneros y Juan Domingo Argüelles, entre otros.

El premio surgió en 2018. Lo convocan la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de Hidalgo, por medio de la Secretaría de Cultura de Hidalgo. 

El premio lleva el nombre de la poeta, Margarita Michelena,ensayista y traductora originaria de Pachuca, Hidalgo, cuyo centenario de su nacimiento se cumplió en 2017.

Fue en marzo de 2018 cuando se crearon tres Premios Bellas Artes enfocados en destacar la presencia de las mujeres en la literatura, al llevar el nombre de tres destacas escritoras: Premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena, Cuento Hispanoamericano Nellie Campobello y Premio Bellas Artes de Trayectoria Literaria Inés Arredondo.

La convocatoria del Premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena acepta traductoras y traductores mexicanos y extranjeros que residan en la República Mexicana y acrediten su estancia legal en el país por cinco años como mínimo.

Las propias traductoras y traductores o las editoriales podrán enviar los libros de todos los géneros literarios: poesía, cuento, novela, crónica, ensayo, minificción o cualquier manifestación literaria, excluyendo textos académicos o de divulgación, traducido de cualquier idioma al español, cuya primera edición haya sido publicada en nuestro país el año anterior a la fecha de emisión de la convocatoria, dato que deberá aparecer en la página legal o en el colofón.

 

 

 

El premio lleva el nombre de la destaca narradora y ensayista, cuyo 90 aniversario de  nacimiento ocurrió en marzo de 2018. También, en este mismo mes de marzo, surgió este premio, a la par de otros dos  enfocados en destacar la presencia de la mujer en la literatura, al llevar el nombre de tres destacas autoras: Premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena y Cuento Hispanoamericano Nellie Campobello.

El premio, como lo dice su nombre, reconoce la trayectoria de escritoras mayores de 55 años. Las instituciones convocantes son la Secretaría de Cultura, por medio del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, el Gobierno del Estado de Sinaloa, a través del Instituto Sinaloense de Cultura, y la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Instituciones culturales y educativas, asociaciones civiles dedicadas a la promoción cultural, así como los propios miembros del jurado, podrán proponer escritoras mexicanas mayores de 55 años a la fecha de publicación de esta convocatoria, que escriban en español o en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN), que hayan desarrollado una obra valiosa en cualquier género literario y cuya trayectoria, reconocida por la crítica, lectoras y lectores, haya enaltecido la literatura mexicana.

 

Fue convocado por vez primera en 1980 bajo los auspicios del Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de Guerrero. Posteriormente el Gobierno del Estado de Tlaxcala, a través de su Instituto de Cultura retomó la convocatoria en conjunto con el INBA. En la actualidad, las instituciones convocantes son la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, el Gobierno del Estado de Tlaxcala, por medio del Instituto Tlaxcalteca de la Cultura, y el Gobierno del Estado de Puebla, mediante la Secretaría de Cultura y Turismo.

En la primera etapa de este certamen la obra ganadora fue En tiempo de marzo en tiempo de abril, de Livia Sedeño, ante un jurado integrado por Alberto Huerta, Luis Arturo Ramos y Arturo Arias. A partir de entonces el premio ha revelado novelistas que, en la actualidad, han logrado consolidar una trayectoria, entre ellos, Rafael Gaona, Severino Salazar, Víctor Luis González, Alejandra Bernal Rodríguez e Ignacio Padilla, por mencionar algunos nombres.

El concurso ocupa un lugar especial entre los trece Premios Bellas Artes de Literatura, ya que su característica es promover el género narrativo entre escritores noveles que no han publicado aún su primera novela. A partir de la edición 2018, la convocatoria acepta, además de obras en español, trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN).

Nació en 1978, convocado a todas las y los poetas de habla española. En 1980 se configura exclusivamente para trabajos publicados. Durante un tiempo fue convocado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del estado de Tabasco, a través del Instituto de Cultura de Tabasco y el Ayuntamiento de Cárdenas, Tabasco. Actualmente, las instituciones convocantes son la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y el Gobierno del Estado de Tabasco, por medio del Instituto Estatal de Cultura.

En sus diferentes momentos el premio fue entregado a poetas como José Falconi, José Luis Rivas, Alberto Blanco y Fabio Morábito, entre otros.

En 2007, abrió la recepción de trabajos a poemarios editados en Iberoamérica. A partir de la edición 2018, la convocatoria acepta, además de obras en español, trabajos escritos en cualquier lengua incluida en el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN) de México.