• Participarán Fabienne Bradu, Pura López Colomé, Eduardo Matos Moctezuma, Sergio Mondragón, Alberto Ruy Sánchez y Ricardo Yáñez
  • Domingo 10 de junio a las 12:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes

El Instituto Nacional de Bellas Artes recordará al poeta Octavio Paz a 20 años de su fallecimiento, este domingo 10 de junio a las 12:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. Participarán Fabienne Bradu, Pura López Colomé, Eduardo Matos Moctezuma, Sergio Mondragón, Alberto Ruy Sánchez y Ricardo Yáñez.

En el evento tendrá lugar una lectura de poemas de Paz, quien fuera reconocido como el intelectual más importante del siglo XX en México, cuya obra enmarcada en la poesía, el ensayo y la traducción ha sido traducida a cerca de 32 idiomas.

 

Trazos de la vida de Octavio Paz quedaron plasmados en las imágenes de sus poemas a lo largo de su amplia trayectoria, tal es el caso de los poemas Vuelta y Pasado en claro, incluidos en Obra poética (1935-1975), en los que narra su infancia y adolescencia en Mixcoac. Cabe mencionar que, en 1931, a la edad de 17 años, publicó sus primeros trabajos poéticos en la revista Barandal, entre ellos Mar de día, considerado el inicio de la trayectoria del autor.

 

Sobre este temprano poema, César Arístides, editor, poeta, reseñista literario y experto en la obra y trascendencia de Octavio Paz, opinó: “Es un poema donde el ser busca, anhela el encuentro amoroso, pero también nos alude al espacio, a las estrellas, al infinito, a lo que puede ser la grandeza del sentimiento, el poder de la esencia amorosa y la concentración del ser, del espíritu”.

 

Otro ejemplo lo podemos encontrar en ¡No pasarán!, poema social de 1936 dedicado a la Guerra Civil española que en palabras de César Arístides “es un poema entrañable, que busca compartir el sufrimiento y a la vez transmitir una toma de consciencia”. Dicha obra le abrió las puertas del país europeo, en el que conoció a sus intelectuales, así como a Ernest Hemingway, Rafael Alberti, Nicolás Guillén y Pablo Neruda, personajes que causaron una gran influencia en su obra posterior.

 

En 1945, después de pasar un año en Estados Unidos gracias a la beca Guggenheim, Octavio Paz entró en el Servicio Exterior Mexicano y fue enviado a París, en donde conoció a André Breton y Benjamín Péret, entre otros poetas del movimiento surrealista.

 

Posteriormente, Paz publicó cuatro obras fundamentales, pilares sobre las que se erige su fama y reconocimiento en el ámbito mundial: Libertad bajo palabra (1949), El laberinto de la soledad (1950), ¿Águila o sol? (1951) y El arco y la lira (1956). Otro capítulo de la vida de Paz que influyó en su lírica fue su nombramiento como embajador en la India en 1962. La influencia de esta nación puede verse en sus obras El mono gramático y Ladera este.

 

Octavio Paz, único mexicano en recibir el Nobel de Literatura (1990), fue galardonado con diversos premios a lo largo de su trayectoria, como el Xavier Villaurrutia 1956, el Internacional de Poesía 1963, en Bruselas, y el Nacional de Ciencias y Artes en Lingüística y Literatura 1977, entre otros.

 

César Arístides habló sobre la importancia de reconocer al autor a 20 años de su fallecimiento: “Porque es el único Premio Nobel mexicano, porque es un poeta de enorme valía, trascendencia y sobre todo porque gracias a él muchísimas generaciones pudimos entrar a la poesía; algo más, el mismo Octavio Paz nos acercó traducciones y a otros poetas, también nos ha hablado de lo que es lo mexicano, nuestro pasado. Puedo afirmar sin reparo que lo poco que sé de poesía, lo poco que puedo entender de poesía, lo poco que intento escribir de poesía, se lo debo a Octavio Paz”.