Punto y seguido

—Mira, nada más, traes un cuestionario. Yo lo prefiero...

—¿Por qué?

—Porque así nada más lo obligan a uno a pensar la mitad. Cuando el entrevistador no sabe lo que hay que preguntar, el entrevistado tiene que pensar en sí mismo y por el entrevistador. Hay entrevistadores que preguntan ¿Qué le pregunto?, qué les dices: ¿qué le respondo, verdad? A lo mejor no soy muy preciso, pero en el transcurso de una entrevista como ésta voy descubriendo lo que he querido decir, como me sucede con los cuentos.

—La entrevista que le hizo José Luis Ontiveros en
Casa del Tiempo, es extraordinaria...
—Sí, lo es. Pocas veces uno tiene la oportunidad de reflexionar sobre su propio trabajo a partir de un lector atento, se revelan muchas cosas.